Volver al inicio

Los juegos de cartas más jugados en Argentina: nuestro top 10

No existe una encuesta oficial que mida cuánto se juega cada juego de cartas en Argentina, pero cualquiera que haya pasado por un asado, un club de barrio o una casa de fin de semana tiene una idea bastante clara de cuáles son los favoritos. Este es nuestro ranking editorial, armado en base a lo que más se ve en las mesas argentinas, de norte a sur.

1. Truco

No hay discusión posible: el truco es el juego de cartas más jugado del país, por lejos. Se juega en bares, oficinas, casas, clubes y hasta en torneos organizados, con una variante criolla que mezcla faroleo, envido y un código de señas que cada grupo arma a su manera. Es el único juego de esta lista que tiene su propio vocabulario instalado en el habla cotidiana: “irse al mazo” se usa hasta para cosas que no tienen nada que ver con las cartas.

Anotador de TrucoProbar el anotador de Truco →

2. Póker

El más internacional de la lista, pero con una base de jugadores bien local: desde las partidas caseras del Texas Hold’em de los viernes hasta los torneos organizados en clubes y casinos. Hay tantas variantes de reglas y de apuestas (con fichas, con plata, “al osito”, por eliminación) que cada mesa termina jugando una versión un poco distinta, pero el mecanismo de fondo —apostar sobre la fuerza de la mano que armaste, sabiendo que también podés estar mintiendo— es siempre el mismo.

3. Chinchón

El siguiente más jugado, sobre todo en juntadas familiares y de sobremesa. Se arman escaleras y grupos de cartas del mismo número, y gana quien se queda con menos puntos en la mano. Es rápido de explicar, cada partida dura poco, y funciona igual de bien con dos jugadores que con seis.

4. Escoba de 15

Un clásico que resiste generación tras generación, especialmente entre quienes aprendieron a jugar con sus abuelos. Se juega con el mismo mazo español del truco: el objetivo es sumar 15 puntos combinando las cartas de la mesa con la carta que jugás, “barriendo” la mesa cuando la suma da exacto.

Reglamento en AnotáReglamento de Escoba de 15Ver reglamento →

5. Casita robada

El juego de cartas con el que la mayoría de los argentinos aprendió a jugar de chicos. Se van armando “casitas” con cartas del mismo número sobre la mesa, y el objetivo es robar las casitas de los demás jugadores agregando la carta que falta. No tiene anotador propio en Anotá porque no se juega por puntos numéricos, sino por cantidad de casitas ganadas, pero sigue siendo un fijo en cualquier ranking de este tipo.

6. La Pocha (o Podrida)

Un juego de apuestas por rondas donde en cada ronda hay que calcular cuántas manos vas a ganar y cantarlo antes de jugar; acertar exacto suma puntos, fallar los resta. Es el juego que más discusiones genera en una mesa, porque las estrategias para “hacerle fallar la apuesta” al de al lado son parte del folklore.

Anotá los puntos, no las cuentasProbar gratis →

7. Rummy

Menos ruidoso que el truco o la pocha, pero con una base de jugadores fiel: se arman escaleras y tríos con el objetivo de quedarse sin cartas en la mano, sumando y restando puntos según lo que queda en la mano de cada uno al final de la ronda. Es habitual en juntadas de adultos mayores y en clubes de barrio.

8. Uno

El más nuevo de la lista y el único que no viene del mazo español ni francés tradicional, pero hace rato que se ganó un lugar fijo en las juntadas con chicos. La combinación de reglas simples, cartas de “+4” y “cambio de sentido” lo hace ideal para mezclar edades sin que nadie quede afuera del juego.

Anotador de UnoProbar el anotador de Uno →

9. Canasta

El juego de mesas más largas, para grupos con tiempo y ganas de una partida que dura en serio. Se arman “canastas” de siete o más cartas del mismo número, y premia la paciencia y la memoria de qué se fue descartando. Menos jugado que el resto de la lista, pero cuando aparece, arma partidas de varias horas.

10. Veintiuno

La versión casera del blackjack: cada jugador pide cartas de a una tratando de acercarse lo más posible a 21 sin pasarse, contra la banca o entre todos. No tiene la profundidad estratégica de otros juegos de esta lista, pero es rápido, no hace falta explicarlo dos veces, y por eso es un clásico en previas y juntadas con gente que recién está conociendo a jugar a las cartas.

Lo que tienen en común

Casi todos estos juegos comparten algo: se juegan con el mismo par de mazos (español y francés), duran lo que dure la junta, y en casi todos hay que llevar un puntaje que se pierde fácil en un papel manchado de grasa de asado. Por eso, la mayoría de ellos ya tiene su propio anotador digital en Anotá, para que la única discusión de la noche sea quién le debe un canto a quién.

Ver todos los anotadores de Anotá